Carl Paul Caspari
Durante el siglo diecinueve, Noruega encontro a su más eminente testigo de Cristo y defensor del cristianismo en este hijo de Israel, cual nombre es mencionado arriba. Carl Paul Caspari, nació en Dessau, en 1814. Sus padres eran judíos ortodoxo, y su padre era un comerciante ahí. En esta ciudad, en donde el señor Moses Mendelssohn ha sido tan celebrado, la comunidad judía tenía influencia en muchos de sus ciudadanos de una manera notable, según sus habilidades y inteligencia. Ellos establecieron un seminario judío, cual fue nombrado en honor del príncipe Francis, “La escuela Francis”. Obtuvo muy buena reputación, y hasta llamo la atención de alumnos cristianos. Tenia servicios en Alemán, en la sinagoga, en época de novedades inauditas. La instrucción religiosa en la escuela fue dada en un espíritu iluminado y compresivo.
El señor Caspari, absorto esta influencia, y cuando asistía al gimnasio lo controlaba por completo. En 1834, fue a Leipsig, para estudiar los lenguajes orientales. Aquí él leo el Antiguo Testamento diligentemente, pero él descubrió que eran solo las enseñazas que había recibido anteriormente. Al Nuevo Testamento, él no podía aceptarlo. Pero, se animo por un fuerte sentido de deber, y escribió en su escritorio el lema, “No puedes, entonces tienes que hacerlo”. Sin embargo, pronto se convenció de que su voluntad era un instrumento muy débil. En este periodo, Granel, quien anteriormente había sido su compañero de escuela, en Dessau, y quien después había sido tan famoso, como el director de las Misiones Extranjeras de Sajón, se convirtió en el fiel amigo y consejero sabio de Caspari. El señor Granel persuadió a que leyera cuidadosamente el Nuevo testamento.
Cuando descubrió el libro de Actos de los apóstoles y la persecución así a Pablo, de parte de los judíos. Se impresiono mucho con la verdad de la narrativa, y concluyo en continuar a leer más. Cuando llego a los evangelios, las palabras de Jesús y la cuenta de Sus milagros maravillosos, lo afectaron profundamente. Pensando él dijo, “Quizás Jesús me puede ayudar a salir de esta deprimente miseria en que se encuentra mi alma”, y , como él un año antes de su muerte dijo, “Yo llegue al Él como a mi Salvador vivo – así como en los días cuando estaba con nosotros en carne y hueso, la gente buscaba Su consuelo”.
El pastor Wolf, de Leipsig, y el joven teólogo, Frank Delitzsch, después el celebrado profesor, juntos con Granel, trataron con él fielmente en este tiempo de lucha, y porque el joven era sincero, el conflicto termino en victoria. En Pentecostés, en 1838, él recibió de parte del mismo pastor Zehme, en Leipsig, quien previamente había bautizado a Freidrich Adolph Philippi, en Santo Bautismo. Él ahora dejo sus estudios anteriores y se dedico a estudiar teología, dándole atención especial al Antiguo Testamento.
Después de dejar la universidad, primero fue erudito privado, y como tal escribió una exposición de la profecía de Abdías, y también el primer tomo de la gramática Árabe, cual fue traducida en varias idiomas y están en uso ahora. Él rehusó un puesto en la universidad Konigsberg, porque el deseaba trabajar solo en una institución Luterana. Él recibió una llamada para tal institución en 1847, a la universidad Noruega en Christiania, donde lucio su habilidad y poder como teólogo. Él escribió exposiciones de varios libros sobre el Nuevo Testamento, y llevo a cabo servicios especiales dirigiendo la revisión nueva de la Biblia noruega, cual es usada ahora en las iglesias de ese país.
La cuestión de la significación del Credo de los Apóstoles, cual por todo Grundtvig , había inquietado las iglesias evangelizas del norte, lo dirigió en 1858, a hacer una investigación minuciosa sobre esta antigua Confesión de Fe. Él decidió que el credo sin duda tenia su formación en la época de los Apóstoles, que se había convertido parte de la vida de la iglesia, pero que las Santas Escrituras solas habían sido y deben seguir siendo el estándar de creencia, y a cual todos maestros de la iglesia desde su fundación hasta Grundtvig se había observado. El Credo de los Apóstoles no siempre había tenido esta autoridad, ni tanpoco es la palabra directa de Jesucristo, pero representa una expresión de la fe primitiva, y él que dispute esta verdad, no bebé considerase cristiano. Caspari recibió gracias en abundancia por su labores. La ciudad de Erlangen le otorgó el titulo de “Doctor de Teología”. Muchas sociedades filosóficas lo eligieron como uno de sus miembros, y mandatos de Noruega y Suecos lo honraron.
El siempre conservó un afecto verdadero así a su gente, los judíos, y a menudo habló elocuentemente sobre las misiones judías. En 1865, él llego a ser presidente del Comité Central Noruego para las misiones judías, y luego, director de las Sociedades Centrales Luteranas en Leipsig. Él sirvió con diligencia especial así a la Asociación de Misioneros estudiantiles en Christiania, donde se realizo una conferencia sobre misiones judías. Él dividió su discurso en cuatro puntos, incluyendo las siguientes cuestiones y repuestas:
La idea de una existencia nacional judía lo impresiono inmensamente, y se agarro fuertemente a esta esperanza para el futuro de Israel. En 1891, él tuvo el placer de nombrar al primer judío Noruego, como misionero. Después de una excelente, importante y ricamente bendecida actividad para la iglesia de Cristo, él falleció en 1892. El profesor Bang, lo llamaba “el Maestro de toda Escandinavia”, y testifico que su muerte debe ser considerada una calamidad historial de la iglesia. El mismo Caspari anhelaba solo una ambición, vivir y morir en aceptación con Jesucristo, y dependía hasta el final, en la palabra de su Salvador, “El quien venga así a mi, de ninguna manera los expulsare”.
Algunas de las obras de Caspari, son las siguientes: (1) “Commentar uber obaja”, Leipzig, en 1842, seguida por (2) “Beitrage zur Einletung in das Buch Jesaia”. (3) “Untersuchungen uber den Syrisch Ephraimitischen Krieg unter Jotham und Ahas, “ Chritiania, 1849. (4) “Commentar zu Micha,” ib., 1852. (5) “Theile des Jesaia SEIT 1853”. (6) “Zur Einfuhrung in das Buch Daniel”, Leipzig, 1869. (7) “Quellen des Geschichte des Taufsymbols und der Glaubensregel”, Christainia, 1868-9. (8) “Gramática Arabica “, Leipzig, 1842-48; una segunda edición apareció en 1866.